Conectar con lo que sentimos

Conectar con lo que sentimos

Muchas veces evadimos nuestras emociones. No les prestamos la atención necesaria cuando estas siempre están diciéndonos algo. Reprimir las emociones muchas veces es parte de nuestra cultura. Por un lado, se han estigmatizado por género. Por ejemplo, socialmente no es bien visto que un hombre este triste o llore, a como a una mujer se le descalifica por estar enojada con adjetivos como “histérica” o “amargada”

Desde niños se nos enseña a reprimirnos emocionalmente. 

Se le pide a un niño que no llore: “hijo, no llores, eso no es real”, sin embargo, lo que ellos sienten si es real. De esta manera, desde temprana edad se aprende a negar lo que se siente hasta convertirnos en adultos que no sabemos lo que ocurre en nuestro interior o no lo expresamos por temor a ser juzgados.

Conectar con las emociones nos ayuda a desarrollar el autoconocimiento y por tanto la posibilidad de sanar. Así mismo, conectar con lo que sentimos nos permite soltar ya que no puedo dejar ir lo que no sé que tengo atado.

Te comparto algunas herramientas para conectar mejor con lo que sientes:

  • Tomate pausas de silencio. Un tiempo a solas es oportuno. La desconexión se puede dar cuando estamos de prisa. Pregúntate: ¿qué siento?, ¿a qué se debe que me sienta así?, ¿cuál será el origen de este sentir? Estamos automatizados a pensar, pero no a sentir; por eso decimos ¿qué piensas? en lugar de decir ¿qué sientes?
  • Procura conversar con alguien. Cuando la persona expresa en voz alta lo que siente, se esclarecen más sus emociones y sentimientos.
  • Dale la bienvenida a lo que sientas. Procura aceptar lo que sientas sin tratar de negarlo o rechazarlo. Evita sentir vergüenza o frustración por tu sentir. Toma consciencia que todo lo que experimentamos es normal.
  • Desidentifícate de lo que sientes, no somos nuestras emociones. Estas son como un huésped que llegan y luego se retiran. Un error es pensar que somos eso que sentimos. Si experimentamos frecuentemente enojo, podríamos decir que somos amargados y eso hará que estemos constantemente rechazando este tipo de emociones.
  • Atrevete a sentir. Generalmente las personas tapan lo que siente, huyen de situaciones para protegerse. Alguna forma de evadir las emociones es a través de la comida, el licor, las drogas, exceso de trabajo y tecnología, compras innecesarias, entre otros.

Recuerda siempre:

No olvides que las emociones no son buenas ni malas y que debemos recibirlas cuando lleguen. Todos deberíamos hacernos cargo de lo que sentimos y al mismo tiempo buscar mecanismos de liberación emocional como llorar, hablar, escribir o buscar ayuda profesional si fuese necesario.

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