Escucha atenta en los equipos de trabajo

¿Cuánto escuchas a los demás? 

Un buen oyente es un buen comunicador y un buen comunicador escucha plenamente. La escucha atenta tiene un gran poder en los equipos de trabajo pues a través de esta conocemos las verdaderas necesidades de los demás y los puntos de mejora del equipo. Así mismo, aumenta la creatividad en el grupo y el rendimiento laboral.

Escuchar plenamente es una habilidad que no nos enseñan y que tiene grandes beneficios en nuestras relaciones interpersonales.

Algunas estrategias para ser un buen oyente son:

  • Enfoca tu cuerpo y mirada hacia tu acompañante cuando se presenten para hablarte o exponerte un caso. Deja de hacer lo que hacías, quita la mirada de tu computadora o celular y enfócate únicamente en la persona. El lenguaje corporal comunica mucho y hará que esta persona se sienta cómoda y bienvenida a tu espacio.

  • Mientras escuchas procura no pensar en lo que responderás. Solemos creer que estamos escuchando cuando en realidad lo que estamos haciendo en nuestra mente es formulando la respuesta, la solución o el consejo que daremos. Procura vaciarte de pensamientos y solo escuchar ya que de esta forma tendrás una respuesta más acertada. 

  • Permite que la otra persona exprese su situación sin ninguna interrupción de tu parte. No relaciones lo que escuchas con tus experiencias personales que tienen similitud. En ese momento lo más importante es la otra persona no uno mismo. Da tu opinión solo que la soliciten. Algunas personas suelen valorar más el ser escuchados que aconsejados.  

  • Evita interpretar o analizar lo que vas escuchando. Cuando alguien esté hablándote no saques tu propio psicoanálisis o conclusiones de la persona ya que a veces nuestra visión de los hechos puede estar distorsionada. Escuchar con una mente silenciosa y libre de juicio nos da más objetividad para ver los acontecimientos y a las personas.

  • Escucha con empatía procurando sentir como siente la otra persona. Cuando conectas con los demás escuchar será mucho más fácil. Procura entrar en su historia, comprender lo que está atravesando desde su realidad o puesto laboral. Esta empatía hará que puedas ayudarle mejor en lo que necesite. 

¿Podrías intentarlo con tu equipo de trabajo?

Reflexiona sobre tu capacidad de escucha hacia los demás, no solo en tu ambiente laboral pero también personal. Cuando una persona es un buen oyente logra conectar mejor con quiénes están a su alrededor y por tanto fortalecer sus relaciones interpersonales. 

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