Luchar vs Fluir

Luchar vs Fluir

Mucho se habla de luchar por nuestras metas y sueños lo cual es acertado, el asunto es como lo hacemos. La palabra “luchar” ya trae consigo una connotación de conflicto, oposición o pelea. En el fondo dicha palabra nos envía un mensaje de que es necesario hacer un gran esfuerzo o sacrificio para que algo se dé o cambie. 

Esforzarse para alcanzar lo que deseamos es oportuno siempre y cuando no perdamos el balance necesario en la vida. Muchas veces insistimos en alcanzar algo que puede llevarnos a los extremos y producir desgaste. Por ejemplo: sacar a flote un emprendimiento que implica trabajar en exceso sacrificando nuestra salud y nuestras relaciones familiares. 

Por otro lado, existe otro tipo de “lucha” que ocurre cuando queremos cambiar algo externo, como personas o circunstancias que están fuera de nuestro control. Las personas que luchan por una determinada causa y se sobre esfuerzan nadando contra la corriente, pueden experimentar desgaste, enfermarse y decepcionarse si las cosas no salen como desean. 

La invitación es a vivir nuestros esfuerzos de otra manera que es fluyendo como un río. Este lleva su curso y va atravesando los obstáculos o piedras sin estancarse. Esto significa que cuando algo no sale como esperado, hay que soltar y continuar sin frustrarnos. Muchas veces las cosas llegarán de otra forma y en otro momento. 

Para vivir con mayor fluidez y flexibilidad es necesario:

  • Aceptar lo que no se puede cambiar. Resistir o negar una realidad es doloroso. Es importante saber que no tendremos el control de todo y aun así podemos mantenernos seguros.
  • Entregar, rendir y confiar en tu poder superior. La rendición no es un acto de darte por vencido. Es todo lo contrario, es un acto de soltar y dejar que una energía superior a nosotros (Dios) haga el trabajo y eso aliviane tu carga.
  • Evitar forzar las cosas. Es importante siempre apuntar a la excelencia, dar lo mejor para luego esperar lo que tiene que venir. Cuando las situaciones son forzadas partimos de la escasez y se produce un efecto contraproducente. Desapegarnos de los resultados esperados nos da libertad interior.
  • Disfrutar el presente. Cuando estamos empecinados en que algo ocurra podríamos estar tan enfocados en el resultado del futuro que nos olvidamos de vivir el ahora.  

Recuerda:

Luchar no es sostenible, el desgaste limita nuestra capacidad de perseverancia para alcanzar lo que deseamos. Es importante disfrutar el camino y anteponer la paz interior como prioridad en nuestra vida.

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