Tomando decisiones acertadas
Decidir es un arte que implica riesgos y ganancias. Siempre estamos tomando decisiones, desde asuntos tan pequeños como “que voy a comer”, hasta aquellas decisiones como “con quien deseo compartir mi vida”. Todo lo que decidimos suma y construye nuestro destino.
Las decisiones nos llevan a vivir como vivimos, por ello debemos ser conscientes de su importancia y de cómo hacerlo de la manera más acertada e intuitiva.
Te comparto algunas recomendaciones a considerar a la hora de decidir:
- Tómate el tiempo necesario para decidir. Evita sentirte presionado, aunque no siempre el tiempo más largo nos lleva a la decisión correcta. No decidas a la ligera ni sintiéndote inseguro.
- Explora todas las opciones. Siempre hay muchas opciones no solo dos o tres. Habla con otras personas, escucha opiniones diferentes, toma en cuenta todas las posibilidades.
- Haz una lista de los criterios que son importantes para decidir y compara entre las opciones. Por ejemplo, si vas alquilar/comprar una casa pregúntate: ¿qué es importante para mí?, ¿la ubicación, la seguridad, la infraestructura? Dale una calificación a cada criterio y compara la calificación de las diferentes casas entre sí. Puede ser que la decisión correcta implique pérdidas, sacrificios y aun así es la acertada.
- Realiza una lista de riesgos o desventajas por cada opción. Evalúa que estás dispuesto a tolerar y que no. Puede ocurrir que la decisión correcta implique algo de incomodidad.
- Vigila desde que espacio decides. A veces dedicimos desde la ira, el miedo o el qué dirán. Busca la ecuanimidad y objetividad. No decidas bajo la emoción o la euforia del momento, tampoco decidas enojado o triste ya que podrías arrepentirte.
- Procura encontrar las respuestas en tu interior. Todas las respuestas están adentro, confía en tu sabiduría. Pregúntate: ¿qué dice mi razón?, ¿qué dice mi corazón?, ¿qué dice mi cuerpo?, ¿qué dice mi intuición? Estos son nuestros cuatro canales receptores de información ¡escúchalos!
- Considera y reflexiona acerca de las consecuencias de tus decisiones. Pregúntate cómo te sentirás y cómo se sentirán los otros con lo que decidas. Visualiza y trata de sentir tu vida con esa decisión ya tomada al corto, mediano y largo plazo. Tu decisión idealmente debería darte paz interior.
- Ten en cuenta tu propósito de vida al decidir. Procura cuestionarte: ¿Es esto coherente con mi plan de vida?, ¿cómo esto me acerca mi propósito de vida?, ¿cómo se alinea esta decisión a mis valores?
Recuerda:
No dejes que nadie decida en tu lugar. Date el tiempo y el espacio para decidir, y sea lo que llegues a decidir hazte responsable de ella y de lo que traiga consigo. ¡Éxito con tus decisiones!